subida agua y basura en Monóvar, por parte del PSOE

Abrir el buzón o revisar la cuenta bancaria se ha convertido en un acto de valentía para muchas familias de Monóvar. Ver cómo sube el coste de la vida mientras los ingresos se quedan quietos es una preocupación real en cada hogar. Y el problema de fondo es que ese esfuerzo no se ve después ni en nuestras calles ni en los servicios que recibimos. Pagamos más por lo mismo, o por menos. La frase resume el pleno de julio: nos subieron la basura, y ahora nos suben el agua.

Primero, una cuota nueva. El rodillo socialista aprobó 2,81 euros al mes que pagaremos sí o sí durante diez años todos los recibos de agua de Monóvar: unos 34 euros al año por vecino, cerca de dos millones de euros en total. ¿Hay que renovar la red? Por supuesto: hoy se pierde uno de cada tres litros por unas tuberías que llevan décadas esperando. Pero esa es justamente la pregunta que nadie respondió en el pleno: el plan de actuaciones llevaba sin hacerse desde 2011, con doce años de gobierno socialista por medio. Doce años para hacer los deberes, y la factura llega ahora a las familias monoveras una vez más.

Segundo, la ordenanza del agua. Pone negro sobre blanco la subida del 6% que ya venimos pagando desde septiembre. Y aquí está lo verdaderamente alarmante: la nueva ordenanza carece por completo de sensibilidad social. Salvo las familias numerosas, el PSOE olvida a los pensionistas, a las personas vulnerables y a las familias monoparentales. Mientras municipios vecinos protegen a estos colectivos con bonificaciones, aquí se les ignora. Llegaron al extremo de obviar el informe firmado por la propia agente de igualdad del Ayuntamiento, que advertía de que esta ordenanza perjudica a esas familias, encabezadas en su mayoría por mujeres. Y todo ello sostenido sobre un estudio económico que hace la empresa, con datos de 2024, cuando la norma exige el último ejercicio cerrado.

Mucha pancarta y mucha reivindicación de boca; luego, a la hora de la verdad, no lo reflejan en la ordenanza. Dicen una cosa y hacen la contraria. Exactamente lo mismo que con la basura: un tasazo del 80% sin una sola bonificación, ni siquiera las que premian a quien recicla y reduce residuos. Y con mayoría absoluta no hay excusa: si algo no se hace, es porque no se quiere hacer.

En el mismo pleno, ante su gestión —que les obliga a traer facturas de forma extrajudicial por falta de contratos en vigor—, nos acusaron de no querer que las empresas cobren. La respuesta de nuestro portavoz, Guillermo Rico, fue contundente: claro que defendemos que quien trabaja cobre, pero no vamos a avalar lo que se hace mal. Y hay alguien más que tampoco ha cobrado: los vecinos que pagaron el tasazo de 2025. Seis resoluciones judiciales después, el dinero sigue sin devolverse mientras el alcalde amenaza con llegar «hasta Europa si hace falta». Con el riñón de los monoveros, cualquiera llega a Europa.

Monóvar no puede seguir pagando el precio de la improvisación. Frente a la recaudación por castigo, el Partido Popular representa la alternativa lógica, rigurosa y constructiva: Nosotros seguimos trabajando para que Monóvar deje de ir por detrás. Solo necesitamos una cosa, tú! Así que ven, contamos contigo.

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