Crónica de un desastre anunciado. Monoveros, nos han vuelto a engañar. Es duro empezar así, pero los datos no mienten.
El Ayuntamiento de Monóvar ha perdido una subvención de Fondos Europeos Next Generation que, según las propias estimaciones municipales, podría haber alcanzado los 700.000 euros. Dinero que era para nuevos camiones y contenedores de basura, dinero que ahora saldrá de nuestros bolsillos, ¿nueva subida?.
Esto es muy grave y es la segunda vez que este equipo de gobierno pierde una ayuda vital por no hacer sus deberes a tiempo. Ya ocurrió con la subvención de la Generalitat para pagar deuda, perdida por no presentar las cuentas en plazo. Dos errores garrafales que en cualquier empresa privada supondría el despido inmediato, pero aquí, sorprendentemente, siguen presumiendo de gestión. ¿Dimitir? Eso es un nombre ruso.
Para entender la magnitud de esta negligencia, hay que mirar el calendario. El contrato de basuras caducó en marzo de 2021. Desde entonces, estamos en precario (sin contrato).
No fue hasta el 10 de agosto de 2022, cuando se decidieron a iniciar el expediente para licitar el nuevo servicio de recogida de basuras. Aquí es donde entra la gran mentira.
En 2022, el entonces alcalde Alejandro García vendió a la población que no adjudicaba el contrato «para evitar sospechas electorales» y dejarlo a la siguiente corporación. Falso. Los documentos demuestran que no lo adjudicaron simplemente porque no habían hecho el trabajo.
Desde agosto de 2022 hasta mayo de 2025, el expediente estuvo paralizado. Tres años de parálisis en el contrato de la basura mientras el reloj de la subvención corría.
La subvención de Conselleria se concedió hace tres años pero con una fecha límite improrrogable para estar en marcha el contrato: el 30 de diciembre de 2025. Tuvieron tres años enteros para tramitarlo. Sin embargo, esperaron al último minuto. La licitación no se publicó hasta agosto de 2025, dejando apenas 4 meses para gestionar un contrato de 13 millones de euros. Una temeridad.
El resultado era previsible: las prisas llevaron a errores. El Ayuntamiento adjudicó el contrato a la empresa SAPESA aceptando una oferta que incumplía los pliegos técnicos. Otra empresa recurrió y el Tribunal Administrativo Central (TACRC) ha dado la razón al recurrente, obligando al Ayuntamiento a excluir a SAPESA y volver atrás en diciembre de 2025.
El propio Ayuntamiento reconoció por escrito al Tribunal que, si se suspendía el proceso, la pérdida de los fondos era segura. Y así ha sido. Por querer correr y hacer en cuatro meses lo que no hicieron en cuatro años, Monóvar pierde casi un millón de euros y sigue con un servicio de limpieza caducado, es decir, sin contrato.
El PSOE no puede ir de víctima, no es mala suerte, es mala gestión. Y lo peor, mientras perdemos oportunidades históricas, ellos siguen «orgullosos» de su trabajo.
Es hora de cambiar el rumbo de Monóvar, no podemos consentir más errores y que sigamos quedándonos atrás. Vamos a cambiarlo. Ven, contamos contigo.

